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Jari Lavonen: “La sociedad finlandesa confía en sus profesores y no les culpa”

diciembre 30, 2015
Jari LavonenDecano y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Helsinki (Finlandia) Admite que de pequeño le encantaban las asignaturas de matemáticas y ciencias. Sus libros favoritos eran de novela negra y reconoce que le gustaría poder leer más este género,  pero se lamenta de que no dispone de suficiente tiempo. Actualmente trabaja en la Facultad de Educación de la Universidad de Helsinki.

¿Cuáles son las claves del éxito del sistema educativo finlandés?
Está en continuo desarrollo y no se basa en ideas ad hoc. No pretendemos aplicar grandes cambios, sino mantener un progreso continuado. Otro elemento importante es la igualdad de posibilidades que ofrecemos a todos los estudiantes. Los resultados educativos que obtenemos son muy buenos y el rendimiento de los estudiantes menos cualificados es superior  a la media de otros países, ya que les ofrecemos el máximo soporte e invertimos para que no se queden atrás.

¿Algún otro elemento especialmente destacable?
La descentralización, es decir, confiamos en las escuelas y en los profesores. Les dejamos suficiente libertad para que tomen sus propias decisiones sobre el programa educativo. Pero para ello, es importante que los profesores estén bien formados. Los docentes deben ser como los médicos y tener la capacidad de evaluar, investigar y tomar sus propias decisiones en función del progreso de sus alumnos. Para nosotros es mejor confiar en los docentes que recurrir a investigadores que estén constantemente cuestionando su trabajo.

¿Son aplicables sus “claves de éxito” a otros países o juega un papel importante la cultura e historia de cada país en temas educativos?
Los elementos que he enumerado garantizan el éxito en nuestro contexto, pero en otros países puede que no resulten clave, por lo que no se pueden generalizar. La cultura, por supuesto, es un elemento crucial. La sociedad finlandesa confía en sus profesores y no les culpa. Pero también es importante la organización de todos los actores educativos a nivel local, su forma de operar, cómo se implementan los planes de estudio, qué libertad se les otorga a los profesores y a las escuelas…

Según su opinión, ¿qué objetivo/s debe perseguir actualmente la educación?
Los objetivos son cambiantes y para determinar qué tipo de educación necesitamos y queremos debemos plantearnos una serie de cuestiones, a partir de las cuales desarrollaremos el programa educativo. Por ejemplo, nos debemos preguntar qué tipo de pensamiento necesitaremos en el futuro y, también, qué trabajos serán necesarios dentro de unos años.

Y, ¿cuál es la respuesta?
En el futuro será cada vez más importante el pensamiento crítico y la necesidad de desarrollar la habilidad de aprender a aprender. Y por lo que se refiere a las profesiones, cada vez necesitaremos más colaboración y más capacidad para crear redes de contacto. Otro elemento fundamental es potenciar la habilidad para solucionar problemas y saber evaluar una situación determinada y escoger así la respuesta más adecuada e implementarla de forma satisfactoria.

¿Qué más debemos tener en cuenta?
Tenemos que conocer en qué situación nos encontramos en nuestra vida personal, en nuestras interacciones sociales, nuestra situación a nivel local pero también en un ámbito global. Debemos saber qué herramientas están disponibles y cuáles son útiles para nuestro trabajo y sacarles todo su potencial. Finalmente, debemos entender qué actitud necesitaremos en un futuro, como el compromiso en el trabajo o confiar más en nosotros mismos y en las labores que desarrollamos.

¿Cómo se traducen estos objetivos/ ideas en el plan de estudios escolar?
En el último plan de estudios implantado damos mucha importancia al pensamiento crítico dentro de las clases. También desarrollamos actividades enfocadas a solucionar problemas, damos soporte a la orientación profesional de nuestros alumnos y utilizamos las TIC como herramientas básicas para el aprendizaje.

¿Cuál es la forma más efectiva para enseñar estas ideas a los futuros profesores?
En mi opinión, el primer elemento clave es que los profesores que enseñan a los futuros profesores estén constantemente investigando y analizando formas de mejorar los programas educativos existentes. Pero no únicamente centrándose en las investigaciones, sino también teniendo en mente la estrategia y las ideas que, por ejemplo, la OCDE determina en sus documentos. También creo que es muy importante estar muy atentos a todo lo que acontece a nuestro alrededor y recibir feedback.

¿A qué feedback se refiere?
En la Universidad de Helsinki recopilamos de forma sistemática la opinión de líderes políticos, de los profesores y de los estudiantes. Mantenemos reuniones con los responsables de educación de Helsinki y de las ciudades más cercanas a nuestro entorno para debatir sobre el grado de satisfacción que generan los profesores que hemos formado.

¿Y qué conclusiones extraen?
Hace seis años llegamos a la conclusión de que la ciudad de Helsinki era cada vez más multicultural y que los profesores no tenían suficientes competencias para trabajar y gestionar clases con alumnos de nacionalidades distintas. Por eso desde la Universidad incorporamos una enseñanza específica sobre este aspecto a los futuros docentes.

¿Cuáles son los conocimientos en los que ponen más énfasis en la Universidad al formar a los futuros profesores?
Primero, en el conocimiento sobre el contenido de la materia que deberán impartir. También en el pedagógico general y en el didáctico, que consiste en saber planificar las clases y evaluar el aprendizaje y la enseñanza. Les ofrecemos orientación sobre cómo investigar para que cuando sean profesores puedan elaborar tesis sobre su especialidad y se cuestionen cómo están enseñando a sus alumnos y puedan  evaluar si lo están haciendo de forma correcta. Por otro lado, hacemos especial hincapié en el contexto educativo.

¿A qué hace referencia este conocimiento?
A ser consciente de la organización donde trabaja el profesor, de la relación que debe mantener con los padres, del trabajo en equipo con los demás docentes. Tampoco querría olvidarme de mencionar la importancia del conocimiento práctico. Debemos tener en cuenta que hay futuros profesores que no están aprendiendo de las prácticas que están haciendo. Por lo que resulta muy importante que los mentores tengan un nivel educativo muy alto y estén familiarizados con las mejores formas de aprender y de enseñar.

Finalmente, ¿cuáles son los retos más importantes que el sistema educativo finlandés debe hacer frente en el corto plazo?
Tenemos muchos retos, pero destacaré especialmente tres. Para muchos profesores es complicado organizar clases inclusivas con estudiantes que tienen habilidades muy distintas, por lo que es una problemática que debemos trabajar. El segundo reto hace referencia al multiculturalismo que comentaba anteriormente y, el tercero, tiene que ver con el compromiso de los estudiantes con la educación, especialmente en asignaturas como matemáticas y ciencias.

Fuente: http://blog.tiching.com/jari-lavonen-la-sociedad-finlandesa-confia-en-sus-profesores-y-no-les-culpa/?utm_content=CMPJariLavonen&utm_source=twitter&utm_medium=referral

La enseñanza debe promover la metacognición

diciembre 21, 2015
Los maestros dedicamos gran parte de nuestro tiempo a pensar en cómo hacer que nuestra clase y el material que vamos a emplear sea lo más útil y atractivo posible. Pensamos en lo que sabemos, cómo lo aprendimos primero. Pensamos en lo que nuestros estudiantes ya conocen, y cómo utilizamos ese conocimiento como base para lo que estamos a punto de enseñar. Si eso no es suficiente, pensamos en cómo hacer que el contenido se vincule con aquello que a los estudiantes les importa (la hora de almuerzo, la próxima fiesta de graduación, o el último escándalo de los medios de comunicación o redes sociales); con el único fin de lograr la atención y aprendizaje de nuestros estudiantes. Sin embargo, a pesar de todo este esfuerzo mental; encontramos estudiantes desvinculados de la clase. Por ello, trabajar tan duro y no “llegar” a cada estudiante puede resultar frustrante e incluso llevarnos a asumir la total responsabilidad.

Pensando en el Aprendizaje

En 2005, la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos revisó todo lo que sabemos sobre el aprendizaje en un documento llamado “Cómo aprenden los estudiantes”. En este informe, de 600 páginas de investigación se resume todo en una sola palabra: metacognición. La metacognición (o pensar sobre el pensamiento) es el secreto y la fuerza impulsora detrás de todo el aprendizaje efectivo. Por ello, si deseamos que nuestros estudiantes aprendan lo más posible; entonces tenemos que maximizar la cantidad de metacognición que están haciendo. 
El único problema es que la mayoría de las aulas están preparadas para promover la metacognición en los profesores, no en los estudiantes. Para tener éxito, necesitamos pensar acerca de nuestro propio pensamiento (¿Cómo aprendimos esto? ¿Cómo hemos enseñado esto antes? ¿Qué funcionó y no funcionó?). Así como el pensamiento de los alumnos (¿qué saben ellos? ¿Qué van a aprender?). Sin embargo, es recurrente caer en la simplificación de la clase. Lo cual no es favorable, puesto que la enseñanza es un trabajo duro y tenemos que estar constantemente comprometidos, conscientes de su proceso y cómo mejorarlo. Eso es exactamente lo que hace que un estudiante sea mejor. Si realmente queremos eso, entonces tenemos que ponernos en sus zapatos y caminar con ellos.

Eric Mazur, profesor de física en la Universidad de Harvard estaba trabajando con algunos de los estudiantes de pregrado más destacados en el mundo y, sin embargo, sus dificultades para entender las lecciones fueron verdaderamente impactantes. Es así que, decidió que necesitaba forzar a sus estudiantes a pensar más, por lo que los hizo enseñarse unos a otros. El cambio fue sorprendente. Su enfoque de instrucción por pares ha crecido desde entonces en el movimiento aula invertida (flipped classroom) y la investigación muestra que constantemente produce mejores resultados que los salones de clase basada en conferencias tradicionales.  

Desplazamiento de la Responsabilidad

A partir de las experiencias de Mazur se evidenció que los maestros asumimos el trabajo de asegurarnos que nuestros estudiantes aprendan y tengan éxito. Sin embargo, el deseo de ayudar es lo que a veces hace daño a la mayoría de alumnos. Ellos saben que sus maestros harán todo lo posible por ellos. Por lo que, ellos dejan de hacer las cosas por sí mismos. Nuestra tarea no es facilitarle las cosas sino generar la necesidad de buscar las respuestas por su propia iniciativa. Sobre todo, en una época en la que se tiene acceso a un sinfín de recursos con solo un clic.
No importa qué tan entretenida sean las clases expositivas (conferencias), no se puede hacer que los alumnos presten atención. Solo ellos pueden lograrlo; sin embargo, son víctimas de la idea de que, si el estudiante no está aprendiendo o no está prestando atención, es culpa del profesor. Desde la perspectiva de la neurociencia, eso es simplemente incorrecto. Sin embargo, al no darles el espacio para pensar a los estudiantes y corriendo para resolver sus problemas, se refuerza esa idea. Una buena educación no viene de un maestro que piensa por ti. Viene de un maestro que enseña (y empuja) que pienses por ti mismo.

El Maestro "Hands Off"

Ser empujado a pensar por ti mismo en un principio puede ser frustrante y emocionalmente incómodo. Pero tenemos que dejar que los niños luchen con ello si queremos que desarrollen las habilidades necesarias para tener éxito por su cuenta en el futuro. Y eso significa que todos necesitamos un modelo más sofisticado de lo que hace un gran maestro. Un gran maestro no enseña tanto como sea posible. Un gran maestro enseña lo menos posible, mientras que el modelado de los comportamientos de la forma de pensar es lo primordial. 

Es cierto que no todo maestro tiene el lujo de movilizar de una sola vez a su salón de clases, pero aquí hay algunas cosas simples que podemos hacer para mover a nuestros estudiantes hacia una mayor metacognición:
  • Al menos una vez cada periodo de clase, negarse a responder a la pregunta de un estudiante y en lugar promover la búsqueda de la respuesta a través de todo el mundo.
  • En lugar de marcar exactamente donde están los errores en una prueba, ensayo, o la asignación de tareas; decirles a los estudiantes cuántos errores existen y desafiarlos a encontrarlos.
  • Dejar que los estudiantes se encarguen de la planificación de una sesión de clase entera y que se graben a sí mismos dando esa lección. La capacidad de enseñar algo claramente es la mejor prueba de si usted lo entiende. (¡Y no hay manera más rápida para ayudar a apreciar lo que haces!)
  • Después de una prueba, dar a los estudiantes la misma prueba de nuevo, pero rellenarlo primero con respuestas incorrectas reales que los estudiantes dieron. Así ellos, al proporcionar correcciones (un proceso típicamente reservado para profesores), van a tener que pensar no solo en la manera correcta de hacer las cosas, sino también por qué alguien podría cometerlos.

¿Cómo piensan los alumnos acerca de su forma de pensar?

Adaptado por: 
Lic. Fredd Tipismana


Fuente: http://www.edutopia.org/blog/hands-off-teaching-cultivates-metacognition-hunter-maats-katie-obrien?utm_source=twitter&utm_medium=socialflow

La tumba de las luciérnagas (Ver Película - Español Latino)

diciembre 16, 2015
Es una película animada japonesa dirigida por Isao Takahata. Fue la primera película dirigida por Takahata con el Studio Ghibli y el tercer largometraje del estudio. 

El 21 de septiembre de 1945, un indigente adolescente de 14 años agoniza en una estación de tren. Al morir por inanición, su espíritu empieza a recordar los sucesos anteriores a su muerte.

En el Japón del final de la Segunda Guerra Mundial, 1945. La aviación estadounidense somete las ciudades japonesas a continuos ataques aéreos. En uno de los bombardeos, la ciudad de Kōbe se convierte en un infierno humeante para Seita, de 14 años, y su hermana pequeña Setsuko, de 5 años, que son hijos de un oficial de la marina japonesa. Durante la Segunda Guerra Mundial, ambos viven con su madre, pero un día, tras un bombardeo, ellos se retrasan y no consiguen llegar al búnker donde ella los espera. Después del bombardeo los dos hermanos buscan a su madre, y Seita la encuentra muy malherida en la escuela que ha sido convertida en un hospital de urgencia. Poco después la madre muere y los dos hermanos deciden alojarse en casa de sus tíos quienes no los reciben con agrado, su indiferencia inicial pronto deja paso a un desprecio cada vez más evidente.

Así que los dos hermanos terminan por irse a vivir por su cuenta a un refugio antiaéreo abandonado. Pero aunque allí pueden vivir con mayor desahogo y sin suponer un estorbo para nadie, las cosas no les van mejor; la comida escasea, no pueden esperar ningún tipo de ayuda, y lo que es peor, los estragos de la desnutrición cada vez son más visibles en la pequeña Setsuko.


 
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